La muerte de un comercio (Expansión 19/11/14)

Publicado diario EXPANSION 19/11/2014 la-mort-exp

Un comercio entre en liquidación por una suma de motivos. Desde decisiones estratégicas que a agua pasada se ven equivocadas, pasando por cambios en el mercado, por parte del consumidor es o competidores, hasta a cambios de política crediticia, entre otras.
Sea lo que sea, cuando un comercio entra en liquidación se producen una serie de fenómenos que pueden causar sorpresa.
– No hace falta hacer grandes gastos publicitarios para generar tráfico en el punto de venta. Unos sencillos carteles de “Cierre” incitan el boca oído. Sí además, el comercio ha tenido una buena oferta y trayectoria comercial, es como tirar una cerilla y encender un pajar .Y sí se especifica la fecha del cierre, se gana credibilidad, y por tanto, eficacia.
– Muchos clientes de toda la vida hacen patente su tristeza por el cierre, olvidando que esto es consecuencia de sus decisiones de gasto en otros productos, canales o establecimientos. Son como los que se quejan de la desaparición de la industria nacional cuando todo lo que compran es de importación.
-Al pedir el preceptivo permiso de liquidación probablemente aparezca un inspector de consumo que entre otras cosas pedirá la licencia de apertura y se interesar en comprobar que, por ejemplo, en qué lugar consta la maldita palabra de rebajas. Un comercio esta muriéndose y a la administración se preocupa de formalismos. La percepción es que tienes menos posibilidades de inspección sí pides permiso que sí no lo haces.
– De repente aparecen muchos compradores nuevos buscando oportunidades. Parece que los sábados por la tarde no hagan la siesta, ni pongan la película de sobremesa a la televisión.
-El objetivo de la liquidación no ha de ser tanto venderlo todo, sino generar el máximo de caja neta posible, es decir , descontando los gastos. Por eso se ha de ser previsor y fijar bien la duración de la liquidación. Los “tiempos” y los descuentos no han de ser liniales, ni más grande de lo necesario, aunque han de ser crecientes a medida que se acerca la fecha de la finalización.
– Como es habitual en el comercio, la actitud de las personas que están en contacto con el público es primordial y esencial para el éxito de la operación, también en un proceso de liquidación .Los buenos profesionales del comercio, como también los buenos actores, son aún más profesionales en la última actuación.

Que muera un comercio siempre causa tristeza a sus propietarios, empleados y proveedores, clientes y vecinos; pero todos estamos en este mundo de pasada, y los comercios también. Hay que bajar la reja con buen espíritu, dispuestos a afrontar los nuevos retos y oportunidades que ofrece el futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *