REIG JOFRE (Activos 17/3/24)

En el número 58 de la calle Salmerón (hoy Gran de Gracia) de Barcelona, en la rebotica de la farmacia de su suegro, en 1929 Ramón Reig Jofre crea un laboratorio farmacéutico bajo la marca Vinco. Fue socio fundador de la Federación Farmacéutica, la primera distribuidora de medicamentos del país. Dada la escasez de materias primas fundo el Instituto Español de Síntesis Química para la fabricación de principios activos, pero tuvo que cerrar al no poder mantener los precios con la abertura del mercado. En 1945 efectúa un segundo traslado de las instalaciones, a un edificio de tres plantas construido exprofeso.

Tuvo cuatro hijas a las que encamino hacia el laboratorio. La pequeña (Isabel Reig López) , farmacéutica se centró en el desarrollo de producto. Se casó con Joan María Biosca, Ingeniero químico que se incorporó a su negocio familiar de tenería, pero el inmovilismo paterno le llevo a instalarse por su cuenta. La gran crisis del sector de curtidos le llevo a aceptar en 1972 la oferta de su suegro, con quien tenía buena sintonía en las sobremesas de los domingos. Joan María Biosca cambia la marca a Laboratorios Reig Jofre.

La crisis del petróleo de 1973 disparo los precios de las materias primas y como los precios finales estaban congelados el negocio paso de ser súper-rentable a entrar en pérdidas. Se tuvo que pedir créditos al 18-20% con aval del patrimonio familiar. El fundador murió en 1980 en plena crisis. Se iniciaron conversaciones pare vender a laboratorios Cusi, pero la normativa europea afecto al principal producto y no se llegó a buen puerto. “Se liaron la manta y decidieron continuar, haciendo piña” y confiando en “el cuñado” aunque “a veces daba miedo lo que proponía”. Efectuó un leaseback (venta con arrendamiento y recompra) del edificio, con lo que se aportó liquidez para comprar otros laboratorios en dificultades, para adquirir volumen. En todas las compras se asumía el personal. En los años 80 se entró con fuerza en dermatología, división que se acabó vendiendo a muy buen precio. Vendieron “la joya de la corona” para poder reinvertir y crecer.

La ley del medicamento de 1992 permite la fabricación para terceros y prohíbe fabricación de derivados de penicilina en la misma planta que otros productos. Venden el edificio para comprar la planta de Boehringer Ingelheim e inician el negocio industrial de fabricación de genéricos. Compran en Toledo una planta dedicada a derivados de la penicilina, convirtiéndose en proveedores del vendedor durante cinco años; pero el principal cliente hizo suspensión de pagos. Deciden comprarlo asumiendo los cien empleados. El estrés hace aflorar y aceleró una enfermedad neurodegenerativa de Joan María en 2005.

Alex García Reig se incorpora al departamento de finanzas tras acabar sus estudios universitarios. Ignacio Biosca Reig de pequeño oía hablar poco de la empresa los años buenos, vivía más los malos; y las discusiones entre el director general y la directora de producto en casa o en el coche, y no tenía intención de acercarse al negocio familiar. Estudia ingeniero de telecos y MBA por IESE, estaba trabajando en Mediaplaning (familia empresaria Rodes) donde se reunía semana si semana no con Google…, en San Francisco. Su padre le invito a incorporarse al consejo de administración, lo que “me permitió conocer y coger cariño a la empresa”. Sus padre y primo le convencieron de hacer el salto e incorporarse a la empresa familiar en 2006 como consejero delegado. Cree que “hacer empresa es como ir en bicicleta, no puedes dejar de pedalear”. No sabe si desea su trabajo a sus hijos.

En 2015 se fusionan con Forté Pharma que cotiza en bolsa. La propiedad deja de ser 100% familiar y pasa a tener un 26% externo. “Estar en bolsa da mucho trabajo, pero deja muy claro el proyecto empresarial y separa muy bien la familia y el negocio”, lo que es muy saludable pasando a la cuarta generación. Supone un cambio de mentalidad: no hace falta vender el 100%; “del blanco negro se pasa a los grises” se da la legitima liquidez a la familia. Además “ver que hay inversores que te acompañan en el viaje hace mucha ilusión”. La junta de accionistas pasa de ser formal a pública, en la que los socios aportan otra visión. De los ocho miembros del consejo de administración, tres son de la familia fundadora, uno dominical y cuatro independientes.

En la cuarta generación hay una farmacéutica, pero la aproximación ha de ser muy profesional. Si son de la familia “fantástico” pero “la empresa va antes que la familia”; para incorporarse deberán demostrar su profesionalidad.

Cuando la fusión, formalmente 1/1/18, la cotización estaba a 2,4 euros; tiene un máximo de 6,2 el 12/2/21 y actualmente es de 2,3 (23/2/24); con un freefloat del 37%. En 2022 las ventas fueron de 271 millones (+ 23% a septiembre 23) con un 55% en el extranjero, el resultado total 6,5 (+84% a spt23) y 1.203 empleados. El dividendo fue de 3,2 millones, equivalente al 39% del resultado del 2022.

Esta es la historia de una familia empresaria comprometida, que reinvierte diversificando y con el objetivo de crecer. Dispuesta a vender cuando es conveniente.

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