Las enseñanzas de la película ‘Gigante’ (Activos 18/2/24)

La familia empresaria Benedict es la protagonista de la película Gigante (1956), una de las clásicas del cine, en la que se puede reflexionar sobre el racismo o la discriminación social y también sobre el mundo de la familia empresaria.

La escena en que la hermana se dirige al protagonista Jordan Benedict (Rock Hudson) a raíz de los cambios que su matrimonio con Leslie (Elizabeth Taylor) ha supuesto en el equilibrio familiar permite reflexionar sobre lo que se conoce como “sistémica familiar”. La familia es un sistema en el que hay relaciones entre personas que cumplen unos roles evolutivos. La incorporación (o salida) de personas del sistema reequilibra éste, con las posibles tensiones que ello puede suponer. También aparece representada la muy frecuente realidad de la mayor efectividad de las relaciones cruzadas, de que habitualmente los padres se entienden mejor con las hijas y los hijos con las madres, ya que el sexo contrario es menos visto como competidor en los roles familiares que cada progenitor representa.

La secuencia en que Jordan pregunta al todavía empleado Jett Rink (el malogrado, James Dean) que hace en la propiedad cuando él le despidió, lleva al tema de los cortocircuitos en la linea de mando, de las desautorizaciones, en la empresa familiar. El hecho de que haya varios familiares trabajando puede dar pie a situaciones de lucha por el poder que pueden ser utilizadas para enfrentarlos.

La escena en la que se celebra el cuarto cumpleaños del heredero de la saga familiar da pie a reflexionar en primer lugar sobre la discriminación de la mujer; Leslie debe recordar a Jordan que también es el aniversario de la hermana gemela. Pero sobre todo plantea el tema de la adenización; la creencia de que el ADN garantiza la transmisión de la voluntad y capacidad empresarial. Al final de la misma hay unos segundos que permiten hablar sobre la importancia de los juegos de la infancia como indicador del futuro adulto.

El orgullo de pertenencia, el sentido de legado (aquello que se recibe de la anterior generación para traspasar a la siguiente) y la importancia de la figura del fundador de la empresa familiar están presentes en la conversación que mantiene el matrimonio cuando recorre por primera vez las propiedades.

La conversación en el coche entre Jett y Leslie nos recuerda que las versiones de la historia familiar oficial y real no siempre coinciden. La historia de la página web es muy interesante, pero es necesario que los miembros de la familia empresaria conozcan, en su momento, la historia real para comprender situaciones, conocer los mandatos intergeneracionales y evitar en lo posible repetición de errores.

La reivindicación del papel de la mujer está claramente presente en la escena en que Leslie afirma que sus glándulas de adrenalina funcionan a la perfección y pregunta que mal hay en que una mujer intervenga en conversaciones de política y negocios.

Finamente, tres escenas que suman siete minutos de largometraje, permiten reflexionar sobre la continuidad de la familia en la dirección de la empresa familiar; planteando cuestiones como la voluntad y la capacidad de los continuadores, la libertar de decisión, la salida del nido, el cambio de modelo de negocio o el sacrificio de los predecesores en favor de los continuadores.

La figura de Jett Rink, no perteneciente a la familia empresaria, permite reflexiona sobre cuestiones como la perseverancia para alcanzar el éxito empresarial (además de la suerte de tener terrenos sobre una bolsa de petróleo), el cambio de modelo de negocio (de ganadero a petrolero), y que el éxito económico no está necesariamente ligado a la felicidad personal.

Una vez más, el cine se manifiesta como una fantástica herramienta para visualizar los retos para la continuidad de la empresa familiar. Seguro que ese no fue el objetivo de los creadores de Gigante, pero el hecho de que la empresa familiar sea la fórmula más habitual de creación de riqueza y progreso hace inevitable su presencia en muchas películas.

La filmografía es una de las herramientas que utilizo para ayudar a reflexionar a las personas integrantes de las familias empresarias sobre las características de éstas y los retos a los que deben hacer frente. En ocasiones pone de manifiesto cuestiones que son tabúes y que conviene aflorar. Se puede utilizar como los casos de las escuelas de negocios, pero en un formato más atractivo, para dar pie a un debate de puntos de vista que ayuda a que la familia empresaria hable de su relación actual y futura con la empresa familiar.

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