¿Por qué hacer un protocolo familiar? El protocolo o constitución de la familia empresaria se hace para garantizar al máximo la continuidad de la empresa en manos de la familia propietaria. Para reducir al máximo la cantidad, intensidad y duración de los posibles conflictos de la familia con, o en relación con, la empresa.
¿Cuándo hacer un protocolo familiar? Igual que en las startups para incorporar socios suele haber ya en fase inicial un pacto de accionistas, es recomendable que a las empresas familiares establecer un protocolo familiar el antes posible, evitando que las urgencias del día a día posponga la regulación de las relaciones entre la familia propietaria y su empresa. El buen empresario se caracteriza por la planificación, y tiene en cuenta los imprevistos. Igual que se planifica el negocio futuro del negocio, hay que planificar el de la familia empresaria.
¿Cuáles son las características de un protocolo familiar? Consenso, anticipación, adecuado, vivo. El protocolo o constitución es fruto del consenso de los integrantes de la familia empresaria. Prevé con anticipación los retos que como tal tendrá que superar. Es adecuado a la dimensión de la empresa y de la familia; no es el mismo una empresa de un millón que de cien, ni una familia de cinco que de cincuenta y cinco. Es un documento vivo que se actualiza de forma periódica a las nuevas necesidades y circunstancias.
¿Qué tiene que tener un protocolo familiar? El contenido del protocolo o constitución familiar depende de cada caso concreto; puede ser desde «la biblia en verso» hasta «cuatro hojas». Puede regular temas de economía como quien tiene derecho a ser accionista, la política de dividendos, la venta de acciones o la valoración de la sociedad; y temas de empresa y familia como los órganos de gobierno, la incorporación a la empresa, apoyo al emprendimiento, sucesiones, regimiento económico matrimonial. No hay que regular todo al inicio, pero si cuestiones como puede ser la representación de menores en relación con la empresa familiar. Aunque puede que solo tenga fuerza moral es muy importante que estén claros la misión, visión y valores de la familia empresaria: ¿por qué queremos continuar juntos como socios? ¿Por qué no vendemos o nos repartimos la empresa? ¿Cómo vemos la empresa y la familia dentro de una generación? ¿Cuáles son las guías que queremos tener en cuenta por la toma de decisiones?



