UCRANIA Y TAIWAN (VIAempresa 4/3/22)

Parece que cuando salimos de una, la covid, entramos en otra. Hace tiempo que los estudios de prospectiva geopolítica advierten que Rusia no puede permitir que Ucrania deje de estar bajo su área de influencia, porque sitúa la frontera de la OTAN a poco más de quinientos kilómetros de Moscú en loc de los más de mil actuales.

Dejando de lado el drama personal de todas las personas implicadas de forma directa en el conflicto bélico y las opiniones sobre el imperialismo stalinista de Putin, la proximidad del conflicto nos hace darle más importancia a otras más sangrientas como el de la guerra civil en Yemen. Las consecuencias económicas son evidentes: aumento del precio del gas y de los derivados del petróleo, así como de los alimentos (Ucrania es una gran exportadora de trigo y maíz). Pero van más allá: por ejemplo, Rusia extrae el 45 % mundial de paladio. Con lo que es muy probable que la inflación y otras variables macroeconómicas no sean las previstas a los presupuestos delEstado ni a los planes estratégicos y presupuestos de las empresas.

La intervención de la Rusia de Putin en Ucrania, nos recuerda a la de la Alemania de Hitler a los Sudetes en 1938 en defensa de la población checoslovaca de habla alemana. Como Ucrania no forma parte de la OTAN, esta no tiene obligación legal de actuar militarmente. Pero tampoco lo eran los Balcanes, y se acabó interviniendo para parar el genocidio llevado a cabo por los serbios (grandes aliados de los rusos desde la Primera Guerra Mundial). Está claro que no se puede olvidar que Rusia tiene potencial nuclear. La Unión Europea y los Estados Unidos han decidido actuar con sanciones económicas.

Igual que cuando una sociedad decide enviar a sus hijos a la guerra tiene que aceptar que tendrá bajas, cuando decide establecer sanciones económicas tiene que aceptar que estas tendrán un cierto efecto bumerán, es decir, de regreso: habrá víctimas económicas. Los europeos no tenemos lo que hay que tener para cerrar de forma total las relaciones económicas con Rusia hasta que se retire de Ucrania. Y los Estados Unidos han perdido mucho imperium y se ha replegado en sí mismos después de los fracasos de Afganistán e Irak.

A escala mundial el gran problema es que China tomará nota de las reacciones, y las tendrá en cuenta en su estrategia sobre Taiwán, a la que considera parte del país. Xi Jinping, el presidente chino, dijo que no dejará pendiente para la siguiente generación el tema de la reunificación, y parece que con el precedente de Hong Kong no es previsible que sea voluntaria por parte de los taiwaneses. ¿Alguien se imagina que el mundo occidental sea capaz de bloquear el comercio con China si invade Taiwán? ¿Cuál sería el futuro del mundo si EEUU no reacciona militarmente?

¿Cómo afecta Ucrania a nuestra empresa? ¿Cómo lo haría Taiwán?

Lo que nos estamos jugando en Ucrania quizás es el futuro de Taiwán y del mundo como lo conocemos.

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