SOCIEDAD Y CONFLICTO (Empresarial Girona 6/11/22)

Para estar en una empresa familiar son elementos clave la confianza y el diálogo entre las partes. Estas en sociedad quiere decir hablar, transigir, llegar a acuerdos. Las sociedades mercantiles se rigen por los votos en la junta general de accionistas. Las familiares han de tener en cuenta además la presencia de los sentimientos, que pueden venir desde la infancia. La empresa amplifica los sentimientos.

Las cláusulas del “protocolo” sobre incorporación, retribución, salida… lo que hacen principalmente es prever los conflictos y su solución. Pero si una sociedad ha de regirse por “leyes y abogados” podríamos decir que “lo tiene negro”.

Hay dos opciones a futuro, aparte de cerrar o vender la empresa, y son continuar por separada o en sociedad. En el primer caso hace falta llegar a un acuerdo de separación aceptable para todos. En el segundo lo que es necesario es una auténtica voluntad de continuar en sociedad, por parte de todos.

En toda sociedad, y familia, antes o después se presenta algún tipo de conflicto. Por lo tanto, los conflictos son naturales; el problema no es su existencia, sino que no se gestionen de forma adecuada y se cronifiquen.

Podemos tener opiniones diferentes sobre las causas de un conflicto, pero en muy difícil que sean 100 a 0. Y la solución dependerá en diferente grado de todas las personas implicadas. En cualquier situación lo único que depende de uno mismo es la propia actitud. Si no se empieza por reconocer que se tiene alguna parte de responsabilidad en la causa del conflicto y en su solución es muy difícil salir del mismo por un camino diferente de la separación.

En todo conflicto es importante la capacidad de entender la posición de los demás. Esto no quiere decir de forma necesaria estar de acuerdo, sino comprender sus argumentos y sentimientos. Quiere decir ser capaz de entender como interpretan lo que hacemos y decimos, y lo que no hacemos ni decimos. A veces los conflictos llegan a tal grado de intensidad que se requiere ayuda profesional para salir de ellos. Estar de acuerdo en buscarla ya es un gran qué.

Uno de los acuerdos más importantes a los que ayudo a llegar a las familias empresarias es el del mecanismo de salida en caso de que un conflicto se vuelva irresoluble e insoportable. Acuerdo que ha de ser justo para el que se vaya y viable para los que se quedan; y que ha de permitir mantener la relación familiar.

Si queremos continuar en sociedad es necesario que lleguemos a ser capaces de sentarnos en la misma mesa, hablar y llegar a acuerdos voluntarios. Para hacerlo a lo mejor se necesita inicialmente ayuda profesional dado el grado de conflicto interpersonal existente.

Es más fácil dar consejos que ponerlos en pràctica.

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