LAS FAMILIAS EMPRESARIAS HAN DE PRACTICAR EL 69 (DiffusionSport 14/10/21)

Los conflictos son naturales en cualquier relación y por lo tanto en la familia empresaria. Talvez no están presentes en este momento, pero es casi seguro que, antes o después, en algún momento del futuro tendremos que hacer frente a alguno. A lo mejor será por un tema de negocio; o de familia empresaria como puede ser incorporación o retribución de familiares, reparto de beneficios, liquidez de participaciones o relevo. Una forma de reducir el número de conflictos es “hacérselo uno mismo”, es decir, ser accionista de una sociedad con número de socios impar e inferior a tres. En otro caso, más vale saber hacer el 69.

Para reducir la intensidad y duración del conflicto lo mejor es hacer un 69. Una parte de las causas del conflicto suele tener que ver con diferencias en el grado de información, los que están en la dirección o gobierno de la empresa suelen tener más información que los demás. Otra parte de las causas puede estar relacionada con el punto de vista. La diferencia gráfica entre los números 6 y 9 está en el punto de vista, si gira este escrito 180º en horizontal verá que el 6 se ha convertido en un 9 y el 9 en un 6. Hacer el 69 consiste en ponerse en el lugar del otro.

Hacer el 69 es la base de la comunicación empática, que consiste en más que hablar. Es escuchar (“no hay peor sordo que el que no quiere escuchar”) tratando de comprender; tratando de aceptar que el otro tiene parte de razón, de entender más allá de las palabras; diferenciando mensaje de mensajero. Se trata de comprender los qués y los porqués de los demás, lo que no quiere decir estar necesariamente de acuerdo. Una vez se comprenden las necesidades y sentimientos de la otra parte es más fácil llegar a soluciones mutuamente aceptables, lo que suele ser lo más recomendable en las relaciones de larga duración como las de la empresa familiar.

No es extraño que en una familia haya incluso menos comunicación que en un entorno no familiar. La comunicación puede ser más difícil debido a que están presentes sentimientos que pueden ser muy intensos. Puede haber más agresividad, y las heridas pueden hacer más daño. Puede haber intereses ocultos difíciles de justificar, o puede haber miedo al conflicto. A lo mejor no se consultan ni negocian los temas. No se manifiestan las oposiciones, no se conocen los intereses ni las inquietudes personales. Todo esto puede pasar en cualquier familia, pero puede tener importantes consecuencias para la empresa familiar.

Los hábitos de comunicación “se heredan”, “se maman en casa”, pero también se pueden formar y desarrollar. La comunicación se aprende practicándola; conviene crear espacios de diálogo donde practicar el 69.

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