FAMILIA INTELIGENTE EMPRESA FUERTE (Penedés Econòmic 31/10/25)

Para la continuidad de la empresa familiar es imprescindible que la familia propietaria desarrolle al máximo su inteligencia.

Daniel Goleman hablo de inteligencia emocional en las personas, con cinc facetas. Autoconciencia: reconocer y entender las propias emociones, saber cómo influyen en pensamientos y conductas. Autorregulación: manejar y controlar impulsos emocionales, ser flexible y adaptarse a los cambios. Motivación: estar orientado a metas y con capacidad de perseverar, tener iniciativa y optimismo. Empatía: comprender las emociones y perspectivas de los demás, desarrollar sensibilidad social. Habilidades sociales: relacionarse bien con otros, Influir, liderar, negociar y trabajar en equipo.

La familia empresaria, y sus integrantes, debe desarrollar todas estas inteligencias para sobrevivir.

Autoconciencia. La familia empresaria debe tener una visión realista de las fortalezas y áreas de mejora de la empresa, de la familia y de cada uno de sus integrantes. Debe conocer que espera cada uno de la empresa y que está dispuesto a hacer por ella.

Autorregulación. Ha de establecer con antelación y consensos adecuados las normas que regulen las relaciones bidireccionales entre empresa y familia. ¿Quién puede ser accionista? ¿Quién puede trabajar en la empresa? ¿Cómo se han de tomar las decisiones? ¿Cuál ha de ser la política de aplicación de resultados? ¿Cuál es la liquidez de las participaciones? Son algunas de las cuestiones a las que conviene dar respuesta.

Motivación. Los integrantes de la familia empresaria deben estar motivados para seguir siendo socios, para emprender nuevos negocios…. Esto va muy ligado al orgullo de pertenencia y a la visión de un futuro compartido. Requiere el conocimiento de lo que es una empresa y de cómo es la propia. La motivación no cae del cielo, hay que trabajarla desde edad temprana, respetando la libertad. 

Empatía. La empresa familiar está formada por tres círculos de interés legítimos (empresa, propiedad y familia), con intersecciones. Los puntos de vista desde cada uno pueden ser diferentes, y conviene recordar que el 6 y el 9 son lo mismo vistos desde el otro lado. Los integrantes de la familia deben entender a los demás, aunque no estén de acuerdo.

Habilidades sociales. Es imprescindible que los integrantes de la familia empresaria sepan trabajar en equipo, gestionar conflictos de forma positiva. Estas son habilidades que se adquieren desde la infancia y se pueden fortalecer en edad adulta.

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