¿EXISTE DIOS? (Expansión 17/12/19)

Se acerca la Navidad, época de compras, reuniones familiares y cierre de ejercicio contable y fiscal en muchas empresas. Todo este día a día y revuelo nos puede hacer olvidar destinar tiempo a lo importante. La Navidad es un buen momento para pensar sobre la existencia de Dios. Porqué según cual sea nuestra respuesta el enfoque vital, empresarial incluido, puede cambiar sustancialmente.
Podemos discutir (¡sin llegar a las manos!) como es Dios; si es el Trinitario, Ala o Yahveh. Como es Dios es una cuestión de fe; pero su existencia o no es más bien una cuestión de lógiva. Como dijo Voltaire “si hay un reloj es que hay un relojero”. Por descontado que el lugar y la familia en que uno nace tiene una gran influencia en la creencia. Pensar que la tierra da vueltas y nosotros existimos por casualidad absoluta es muy difícil. No ha de confundirse la incapacidad de encontrar explicación, con su inexistencia.
Puestos a escoger podemos hacerlo por un Dios que se presenta sin aviso previo, o por un Dios que se anuncia. Por un Dios que vive de espaldas a la humanidad, o por uno que la ama hasta el punto de hacerse hombre para sufrir los escándalos de la vida terrenal. Un Dios que se impone o que se propone.
Uno de los problemas es que nos cuesta entender los escándalos de la vida real. Y es precisamente su existencia lo que nos hace libres. Lo que nos hace libres de decidir como reaccionamos (la última libertad humana según Víctor Frank). Otro problema es que queremos aplicar nuestra lógica a una cuestión que nos supera. Es como si un niño de tres años quisiese entender la realidad del mundo terrenal; ira aumentando su conocimiento a medida que madure. El filósofo francés Blaise Pascal dijo “el último paso de la razón es reconocer que hay un misterio que la supera”.
Otro problema es que la religión se transforma en estructuras humanas, y por lo tanto imperfectas. Y tendemos a juzgar a Dios por sus manifestaciones terrenales. Por lo tanto, es normal tener dudas. El inglés Chesterton dijo “una fe sin dudas es una dudosa fe”.
Lo fácil es creer en la existencia de Dios; lo difícil es seguir el ejemplo del Dios hecho hombre, el nacimiento del que celebramos el aniversario por Navidad. Jesús dijo “no todo el que diga “Señor, Señor” entrara en el Reino de los Cielos, sinó el que haga la voluntad de mi padre (Mt 7, 21-29).
FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO.

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