Groucho Marx dijo: “estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros”.
Una buena definición de lo que son los valores es aquella de lo que hacemos cuando nadie nos ve. Los de la página web son muy interesantes pero los verdaderamente importantes son los reales. Los valores son los criterios últimos en los que se basa nuestra toma de decisión ante situaciones y cuestiones realmente importantes..
Por descontado que los valores de una familia empresaria deben adaptarse a la evolución de la empresa, familia y sociedad. Pero eso en ningún caso debe significar sin ton ni son «decir digo donde dije Diego». Los que tienen valores veleta mudan en función de las circunstancias. Los que tienen valores reales los mantienen cuando las circunstancias son adversas. Los valores se demuestran en las dificultades.
Uno de los primeros pasos que ayudo a dar a las familias empresarias que desean planificar su futuro es identificar sus valores compartidos.
El proceso de reflexión puede parecer una pérdida de tiempo, algo parecido a discutir sobre el sexo de los ángeles o sobre si el cero es par o impar. Pero esos valores compartidos, si son reales, son los que acabarán guiando las decisiones realmente importantes de la empresa y de la familia. Son estos valores los que acaban por decantar, por ejemplo, entre dividendo y reinversión, un familiar o un externo, crecer o no.
Explicitarlos es mucho más que escoger palabras que “suenen bien”. Es concretar qué significan para esa familia en particular. Es poner ejemplos de cómo los han demostrado en el pasado y cómo quieren demostrarlos en el futuro. Es aclarar qué renuncias o perjuicios puede suponer respetarlos. Poner por escrito obliga a priorizar, renunciar y comprometerse.
Todos tendemos a dar por hecho que los demás comparten nuestros valores. Sin embargo, en mi trabajo con familias empresarias compruebo con frecuencia que, cuando se ponen sobre la mesa, los distintos miembros de una misma familia no siempre están hablando exactamente de lo mismo, incluso aunque usen las mismas palabras.
También hay que definir un plan de acción concreto para transmitir cada uno de estos valores a la siguiente generación.
Cuando finalizamos ese proceso de reflexión, la familia empresaria obtiene un escudo heráldico que simboliza esos valores y su compromiso con ellos.



