TRABAJOADICCIÓN EN LA EMPRESA FAMILIAR (Expansión 21/11/19)

La trabajoadicción o trabjolismo es una enfermedad aun no de definida media ni psicológicamente, pero existente; sobre todo en muchas familias empresarias, especialmente en el caso del fundador. Consiste en no se capaz de dejar el trabajo. Puede tener diferentes grados, desde el que trabaja más horas de las debidas, al que se lleva trabajo a casa de forma habitual, o al que nunca puede hacer vacaciones de verdad.
¿Pero cómo alcanzar el éxito si no es con esfuerzo? ¿Picasso y Miro, Mozart y Beethoven, estaban alguna vez sin trabajar? ¿Cómo fijamos la frontera entre trabajo y afición? ¿idealmente no deberían ser lo mismo? ¿Qué hay de malo en aprovechar las vacaciones para visitar a la competencia? ¿no es una forma de transmitir valores a la siguiente generación?
Bien, todo es cuestión de grados. Si se convierte en algo obsesivo que impide dedicar tiempo de calidad a la familia puede tener consecuencias desastrosas para la empresa y para la familia. Puede llegar a crear desafección hacia la empresa en la siguiente generación llevándola a pensar “este no es el estilo de vida que yo quiero”.
Una de las peores consecuencias de la trabajoadicción para la empresa familiar es la no fijación de fecha de jubilación, lo que es más fácil y habitual sobre todo en el caso del fundador. Esto puede llevar a la incapacidad sobrevenida por no adecuación a un entorno no ya cambiante, sino disruptivo. Además, puede ocasionar que se le pase el arroz al continuador familiar; ¿cuántos años lleva Carlos de Inglaterra esperando el relevo? Según un estudio realizado sobre 125 empresas familiares de 42 millones de facturación media y en segunda generación el 54%, no hay establecida edad de jubilación de los empleados familiares en el 82% de los casos.
¿Cómo combatir la trabajoadicción? Cuando antes de se detecte mejor; es una enfermedad de desarrollo gradual. Tiene síntomas como el de hacer listas interminables de tareas, ansiedad si se está mucho tiempo sin hacer nada. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres. Como toda adicción el primer paso es reconocer que se sufre, y mejor si se hace públicamente; aprovecho para decir que es uno de mis vicios menores, y que creo que lo tengo bien controlado, Una vez reconocido que se sufre trabajoadicción conviene establecer un inventario de actividades alternativas y cambiar la actitud vital. A lo mejor tendría que crearse una Asociación de Trabajólicos Anónimos, en la que las sesiones empiecen con el “yo soy trabajólico”.

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