¿TENEMOS UN SOCIO ENCUBIERTO? (Viaempresa 27/6/19)

Uno de los principales socios de todas las empresas es la administración pública. Con independencia de cuánto dinero ganemos se lleva una buena parte de nuestros ingresos vía iva, ibi, cotizaciones seguridad social… en global mucho más de lo que podemos soñar con ganar jugándonos nuestro patrimonio. Es un socio que estira habitualmente más el brazo que la manga; gasta mas de lo que puede y tiene podo rigor presupuestario. De esta forma ha pasado en pocos años su endeudamiento del 30% a casi el 100% del PIB. Este alto endeudamiento dificulta que pueda hacer políticas expansivas en un escenario de recesión. Los bajos tipos de interés le han metido en una trampa de liquidez, en la que también han caído muchas empresas, ya que el tipo de interés real negativo incentiva el endeudamiento. ¿Qué pasará cuando los tipos de interés suban? El crecimiento de la demanda interna china ha reducido el ahorro de sus familias y por lo tanto su capacidad de inversión de capital para crecer y hacer frente a la inmigración interna. Vendrán a por nuestro ahorro, ofreciendo un 5% por su deuda pública, y ¿quién se negará a comprarla?
Salimos de la gran recesión gracias a la reducción real de los salarios y a la exportación. Nuestras empresas se han internacionalizado, las exportaciones han pasado de representar el 24% en 2005 al 24% en 2018. Esto ha de convertirse en un hecho estructural y estratégico, dejando de ser coyuntural y reactivo, y afectando a más empresas (las 100 primeras representan el 40%)
Llevamos tres años podríamos decir “sin gobierno”. Cada partido va a la suya, no tenemos proyecto de país. El estado ha cedido su soberanía monetaria y por tanto su margen de “ir por libre”. Algunos partidos pueden tener la tentación de perjudicar la fiscalidad de las empresas familiares eliminando su exención en el impuesto de patrimonio, y reduciendo la bonificación en el de sociedades; pero han de recordar su peso mayoritario en el PIB, y que ya tienen muchos frentes de disrupción abiertos. Han de saber que sin la iniciativa empresarial nos caeremos de la bicicleta, i que más de un millón de páginas de páginas de boletines oficiales no es que la faciliten precisamente.
El cambio de la sociedad urbana a la sociedad del bit, es tan o más grande que lo fue el de la rural a la urbana. El cambio en la natalidad y la esperanza de vida traerá grandes cambios en el gasto de los consumidores (principal motor de la economía). Los nuevos consumidores son super-exigentes y lo comparten todo. Gracias a las nuevas tecnologías tienen el don de la ubicuidad (poder estar al mismo tiempo en más de un sitio), generan avatares suyos, y esperan ofertas 100% personalizadas.
Los actores del mañana serán otros o muy diferentes a los de hoy. Las grandes empresas son a-nacionales de capitalismo depredador, disfrazadas con una piel de cordero marxista de que benefician a todo el mundo. La economía física es fácilmente controlable, pero la del bit lo es mucho menos; y la primera está perdiendo peso frente a la segunda. El 40% de las compras navideñas han sido online. La demanda de protección por el consumidor y las empresas más tradicionales llevara a una regulación sobre temas en los que hay poca experiencia.
Para hacer frente a todo esto las empresas han de atraer talento, compitiendo en primer lugar con la administración, que es el primer ocupador. Administración que por otro lado ha de dar a los ciudadanos la base para poderse formar de por vida en las empresas. Ciudadanos para los que una vez superado un nivel de retribución puede ser más importante la flexibilidad laboral que el dinero.
Y en todo este entorno las empresas necesitan seguridad jurídica, igualdad de condiciones internacionales en precios de energía y en fiscalidad, y defensa de la figura del empresario.

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