SER EMPRESARIO (Viaempresa 26/4/20)

Hay políticos corruptos, curas pederastas, personas putas, trabajadores vagos, sindicalistas chantajistas, y empresarios explotadores; pero no podemos juzgar a la totalidad por una minoría. En estos momentos de crisis parece que algunos pretenden aprovechar para atacar la figura de los empresarios.

Ser empresario no es para cualquiera. Tu familia te hará reclamaciones porque trabajas mucho o nunca te ven. Tus empleados te harán reclamaciones porque sentían que los estás explotando, sin entender que estás compartiendo el beneficio pero no el riesgo. Tus acreedores te harán reclamaciones porque sentirán que te estás haciendo rico a costa de ellos. Tu salud te hará reclamaciones porque habrá días que no comerás bien, que no dormirás suficiente. Si las cosas salen bien te tendrán envidia, dirán que tuviste suerte, que defraudaste, que te lo regalaron. Si las cosas salen mal dirán que eres un tonto, hablarán de cómo se tendría que haber hecho aunque ellos nunca lo hayan ni lo intenten. Si hay beneficios, si hay fama, tendrás muchos amigos; muchos de ellos falsos. Si hay perdidas, nadie te dirá «necesitas ayuda?, necesitas un préstamo?, te ayudo a volver a empezar»; en general familiares, clientes, proveedores, empleados, pareja; te culparán, te criticarán, te exigirán.

Por eso ser emprendedor, ser empresario, es una de las tareas más honradas y dignas de admiración que existen. Hay mucho en juego, y casi nadie lo pondrá en valor. Y si aún así tienes fe, luchas por un sueño y estás mejorando tu vida; no sólo la tuya, sino la de todos los involucrados. Otros se preocupan por traer comida a su mesa; tú, empresario, te preocupas por traer comida a varias mesas además de la tuya. Los partidos políticos, los funcionarios públicos, las grandes obras, las campañas electorales, todo se hace con los impuestos que pagamos; por eso los emprendedores y empresarios; desde el que pone una tienda o una carpintería, hasta los grandes empresarios merecen felicitaciones, admiración, aplauso, apoyo, acompañamiento, que se les escuche; y sobre todo que les tengamos en cuenta en nuestras oraciones, porque «sólo quién carga el saco sabe lo que pesa». Este texto es de un videoclip del proyecto «habitante del mundo soy».

Uno de los principales retos de las familias empresarias es transmitir a la siguiente generación el reto, placer y responsabilidad que supone ser empresario. Que las dificultades pueden ser muchas, pero las satisfacciones son mayores; y no de forma necesariamente material. Los beneficios son necesarios, pero decir que son el único motivo para ser empresarios es cómo decir que sólo vivimos para respirar. Transmitir el espíritu emprendedor que hará falta para redefinir el negocio en algún momento del futuro; o para cerrarlo y empezar de nuevo. Porque ser familia empresaria no es aferrarse a un negocio, sino tener y transmitir el orgullo de hacer empresa, de ser empresario.

Ánimos y salud!

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