ROLES EN LA FAMILIA EMPRESARIA (L’Economic 12/4/20)

Los integrantes de una familia empresaria tienen unos roles específicos que conviene tener en cuenta para entender el funcionamiento del sistema familia-empresa. Una misma persona puede desarrollar diferentes roles, en función del lugar y momento, o en relación a quién.
Fundador, o refundador. Es “único”, su intuición y capacidad de trabajo son superiores a la media; su visión y valores marcarán a las siguientes generaciones. Peter Davis los clasifica en: Propietarios (no profesionalizan y controlan), Dirigentes (delegan manteniendo las decisiones clave), Técnicos (delegan la gestión de la empresa). Sonnenfeld los clasifica en: Monarcas (mueren con las botas puestas), Generales (se van para volver), Embajadores (están disponibles) y Gobernadores (se olvidan de la empresa).
Propietario. El de una empresa familiar no es como el de una cotizada. Ha de entender y seguir el negocio; ha de tener orgullo de pertenencia. Ha de ser propietario profesional y responsable.
Cónyugue. Su rol de soporte, confidente, consejero o incluso relaciones públicas puede ser fundamental para el éxito de la empresa. En caso de ser mujer, a lo mejor supone renunciar a parte de su carrera profesional. En caso de trabajar los dos juntos, esto puede suponer una fortaleza o causa de ruptura; es más difícil la “desconexión” del trabajo en casa. Cada día ha de prestarse más atención a la posible existencia de ex- conyugue y de posterior, ¿Qué papel desempeñara en la transmisión de valores y de amor por la empresa familiar a la siguiente generación?
Primogénito. Con mucha facilidad puede ser el depositario de esperanza de continuidad. Convive más tiempo con sus progenitores, y además dispone de más atención individualizada. El hecho de que sea el que suele tener más fotos sin hermanos ya es suficientemente indicativo. Puede disfrutar de las ventajas de ser el primero, pero también puede resultar que está haciendo de conejo de indias para abrir camino a los que le siguen. Puede desarrollar un carácter dominante.
Hijo. Las relaciones entre progenitor y descendiente de diferente seco suelen ser más fluidas que entre los del mismo sexo debido, según dicen, al hecho de que en el caso de compartir sexo se ve al descendiente más como una amenaza de poder. La resistencia contra la autoridad delos progenitores forma parte del natural y conveniente desarrollo de la personalidad para alcanzar independencia y madurez.
Hermanos. Puede haber rivalidad, especialmente entre los del mismo sexo. De pequeños han tenido que luchar por la atención de los progenitores. La rivalidad entre hermanos puede ser útil mientras sea sana. En las familias empresarias puede ser letal si es excesiva, ya que la interacción entre hermanos puede ser más alta que en una familia no empresaria. En la familia empresaria los hermanos han de cooperar, compararse y competir más que en una familia no empresaria. La relación fraternal suele tener una duración más larga que la filial. Caín y Abel nos recuerdan que no hace falta que haya empresa familiar para que haya conflicto entre hermanos.
Primos. Los ligámenes y los valores compartidos entre primos son menores que entre hermanos. Estos han mamado de la misma teta, y aquellos no.
Añadidos. Cuando un extraño se incorpora a una familia empresaria puede aportar unos valores no coincidentes, sentirse extraño y ser tratado con recelo. Probablemente no tendrá voto en los órganos de gobierno mercantiles, pero si voz e influencia sobre su conyugue y descendientes. Puede hacer de “Pepito Grillo” y poner sobre la mesa lo que los familiares de sangre no se atreven a decir. La recomendación es la de Don Vito Corleone: “que vivan bien, pero en el negocio que no entren”; pero más de una empresa familiar ha llegado a la cima gracias a la incorporación de un añadido. Conviene que sean propietarios emocionales.
Mujer. El sexo femenino aún tiene un trato discriminatorio, aunque sea inconsciente. La familia empresaria aún está muy influenciada por el papel tradicional de la mujer. Esta suele ser más empática que los hombres. Como madre puede tener un papel muy importante en la gestión emocional de la familia, y en la formación como personas de los descendientes. En más de un caso es la piedra angular, y los conflictos se presentan el día que ella falta.
Empleados no familiares. No forman parte de la familia empresaria, pero puede haber empelados de la empresa familiar que, por su posición o antigüedad, tengan gran influencia en ella. Pueden haber participado en la formación de las siguientes generaciones. Es importante que compartan la cultura de la familia empresaria.
Conviene analizar que roeles desarrolla cada integrante de la familia empresaria, y como lo hace, para gestionar mejor las relaciones entre la familia y la empresa.

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