Repóquer de ases contra el Covid-19 (Viaempresa 5/6/20)

Asistiendo a un webinar de Oriol Amat se me ocurrió esta columna. La mejor forma de empresarialmente ganar la partida al Covid-19 es jugando bien las cartas que tenemos; y la mejor jugada es el repóquer de ases. Y si se enseñan los ases en la orden adecuado todavía mejor.

Alejarse de los catastrofistas. Nada hay más contagioso que el pesimismo. Los grandes titulares de fin del mundo aumentan las audiencias de los medios de comunicación. Dicen que un optimista es un pesimista mal informado. Cómo dijo Zig Ziglar, «espera lo mejor y prepárate para lo peor»; es decir, tenemos que prever todos los escenarios, pero no dejarnos arrastrar por los gafes.

Apostar por las personas. El éxito empresarial solo es el fruto de trabajo en equipo. Las personas no figuran en el balance, pero pueden ser el principal pasivo y activo de la empresa. Puede ser que se tengan que tomar decisiones difíciles respecto a los equipos de colaboradores, pero se tiene que hacer tratándolos como nos gustaría ser tratados si estuviéramos a su lugar. Tenemos que tener en cuenta los perfiles necesarios para hacer frente a la incertidumbre actual y a la realidad del día siguiente. ¿Qué podemos hacer para capacitar? El problema no es formar a los colaboradores y que se vayan, sino no formarlos y que se queden.

A puntalar caja y margen. «Cash is king«, mientras hay caja hay esperanza. Quizás hay que revisar los gastos, una a una, y los calendarios de pago y cobro, haciendo previsión semanal de tesorería a meses ver. No está de más comprobar personalmente que los saldos y disposiciones de créditos son los que se llaman, a veces hay sorpresas desagradables. Si hay tesorería puede ser conveniente apoyar a proveedores o clientes, para garantizar su continuidad y fidelidad. Una vez asegurada la caja hay que prestar atención a las ventas. Y más en concreto al beneficio bruto que generan, puesto que es éste el que paga los gastos.

Aprovechar oportunidades. En chino la palabra crisis se representa mediante dos pictogramas, el primero quiere decir peligro, el segundo, oportunidad. Se trata con ética de «sacar provecho del lío». Hay sectores que están subiendo a pesar de la situación. Es posible que las oportunidades no salgan ahora sino dentro de unos meses, puesto que las cosas buenas no caen con rapidez.

Aprender. Siempre se puede aprender, de la experiencia propia y ajena. Se puede aprender qué hacer y qué no hacer. Un problema es que a veces para aprender lo primero es ser capaz de desaprrender, de ver la realidad con unas ojeras nuevas, de dejar el «aquí siempre lo hemos hecho así». Otro problema es que a veces los aprendizajes se olvidan, y por eso el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Unos aprendizajes del Covid-19 son que somos frágiles y que el mundo es pequeño. Es casi seguro que muchos hemos aprendido a hacer reuniones virtuales. Es bien seguro que jugando nuestros ases es más fácil vencer empresarialmente al Covid-19.

 

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