RELEVO 3×4 (Regio7 13/9/20)

Uno de los principales retos de la empresa familiar es el del relevo de la generación precedente por la continuadora. El relevo no es un momento sino un proceso, que puede durar hasta diez años. El relevo es inevitable. Covid-19 ha puesto el foco de muchas familias empresarias en las urgencias del día a día, especialmente de la tesorería, ya que si se acaba la caja se acaba la esperanza. Esto puede hacer que el tema del relevo se retrase a “calendas griegas” creando continuadores con el síndrome del príncipe Carlos de Inglaterra, al que parece que se le esté pasando el arroz esperando el relevo.

El relevo en la empresa familiar es 3×4 porque hay tres relevos e intervienen cuatro actores. Hay tres relevos: en la propiedad, en el gobierno y en la dirección; y no tienen por qué coincidir ni en la misma persona ni en el mismo momento. En el proceso de relevo intervienen: el predecesor, la empresa, la familia y los continuadores.

Dirección, gobierno y propiedad se confunden muchas veces. La confusión viene facilitada por el hecho de que las tres suelen coincidir en la figura del fundador. Pero a medida que aumenta el número de integrantes de la familia empresaria conviene diferenciar. La dirección gestiona el día a día. El gobierno decide la estrategia y escoge a la dirección que la ejecutará. La propiedad decide quien gobierna la empresa. Los accionistas de una compañía aérea no tienen el derecho, por el hecho de serlo, a pilotar los aviones. La propiedad decide, por ejemplo, si vende o cierra el negocio; el gobierno si se internacionaliza o aplica un ere; la dirección quién el responsable de internacional o las personas afectadas por el ere.

En el relevo en la dirección hay que tener en cuenta que la empresa precisa de una línea de mando clara. Las bicefalias pueden facilitar no tener que tomar una decisión, pero es difícil que funcionen en la práctica. Conviene que al menos haya un “primus inter pares”, aceptado por los continuadores; porque sólo se puede liderar con autoridad reconocida.  La creación de reinos de taifas en los que cada uno se centra en su área sin meter la nariz en las de los demás puede generar comodidad en el día a día, pero puede llevar a una falta de visión estratégica global. En el gobierno conviene crear órganos no endogámicos, es decir en los que entre aire fresco; y que funcionen de forma profesional. En la propiedad es recomendable evitar las posibles situaciones de bloqueo, y en su caso prever los mecanismos de solución ágil y eficaz; recordando aquello de que “lo mejor es enemigo de lo bueno”.

El predecesor es el elemento central del proceso de relevo en vida. Su voluntad sincera de realizar el relevo es imprescindible. Puede haber “monarcas” que morirán con las botas puestas, o “generales” que se van para volver como salvadores. El predecesor ha de ser altruista, porque ha dee ser capaz de hacer un paso al lado pasando el testigo a los continuadores. Ha de ser valiente, porque puede tener que tomar decisiones difíciles, como poner al frente del negocio a una persona diferente de la inicialmente esperada. Es importante que tenga resuelta la respuesta a dos cuestiones básicas: ¿Qué haré? y ¿de qué viviré? Después de efectuar el relevo.

El relevo se produce en la empresa, y hay que adecuarla a los diferentes estilos de predecesor y continuador. Se han de adecuar los sistemas de información y de control. Se ha de revisar la estructura directiva y los procesos de decisión. A lo mejor el predecesor es muy creativo o buen comercial, y las fortalezas del continuador son otras. Los clones sólo existen en las novelas.

La familia también es un elemento importante en el proceso de relevo. ¿Cuál será la postura que tomarán las diferentes parejas? ¿Facilitarán el proceso o pondrán palos a las ruedas? ¿pondrán aceite o leña al fuego? ¿Cuál es la postura real del resto de integrantes de la familia?

Finalmente, y no menos importantes, los continuadores. ¿Por qué desean serlo? ¿Por qué se lo merecen? ¿están capacitados? ¿serán pasivos o implicados? ¿Qué aportarán? ¿Qué esperan recibir de la empresa?

Sabiendo que el relevo en la empresa familiar es un proceso 3×4, es importante que covid-19 no aplace su planificación ni ejecución. No se puede dejar al incierto en el cuándo del mortis-causa. Hemos de planificar los tres relevos teniendo en cuenta a los cuatro actores. La planificación ha de hacerse con tiempo, estableciendo objetivos con hitos y calendario. Y hay que tener planes de contingencia, porque Murphy existe (si alguna cosa puede salir mal saldrá mal). La planificación no garantiza el éxito, pero aumenta su probabilidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *