MÁS DE 100 MOLINS (Viaempresa 11/6/20)

Escribir sobre una familia empresaria existente es una gran responsabilidad, porque la información es parcial y su interpretación subjetiva, y se tiene que tener en cuenta que la especulación es libre. Porque aunque se actúe de buena fe se pueden herir susceptibilidades. Quizás la historia de la familia empresaria Molins es relativamente corta, celebrarán el centenario en 2028, pero es intensa por su proximidad temporal y por el gran número de integrantes, lo que facilita su conocimiento. Los entre comillas corresponden a afirmaciones públicas de Joan Molins Amat. Este es el primer capítulo sobre la alcurnia cementera Molins.

Breve historia familiar
Lo primero que hace falta en una empresa familiar es conocer la historia de la familia propietaria, porque la relación es más intensa que en una familia no empresaria y los temas pueden salir al cabo de años con consecuencias importantes (efecto mariposa).

Joan Molins y Parera, nacido en Sant Andreu de Palomar, tenía una industria de cal y cementos natural y artificial, con fábricas en Vallirana y Pallejà. Se casó con Elvira Figueres; tuvimos dos hijos Francesc (1884) y Joaquim (1886) y dos hijas Josepa y Francesca. El heredero Francesc tuvo cuatro hijas, y parece que discutió con su padre y la rama desaparece de la historia familiar. Y es que a veces en las familias empresarias hay tabúes, temas que no se habla y que se acaban desconociendo entre las siguientes generaciones.

Joaquim tiene tres hijos con Anna Ribot: Joan (1911-1986), Casimiro que muere al cabo de cuatro años y Casimiro (1920-2017). Este hecho de poner el nombre de un hijo premuerto al siguiente se conoce en psicología como «síndrome del yacente» con el que se supera el luto. Joaquim enviuda en 1958 y se vuelve a casar en 1960 con Juana Gil, que trabajaba en el servicio familiar. Se van a vivir a los EEUU, tienen dos hijos: Joaquim (1961) y Marta (1966). Estos hechos tienen varios grados de oposición, principalmente entre los parientes políticos. Y es que los añadidos quizás no tienen voto en la junta de la empresa, pero pueden tener opiniones de peso en la familia. Pero antes del nuevo matrimonio Joaquim cede el 50% de las acciones a sus dos hijos. Juana lo cuidó con total entrega durante los últimos años de enfermedad.

Joan Molins Ribot, ingeniero de caminos, se casó con Glòria Amat, nieta de un magistrado del Tribunal Supremo, y tuvieron 11 hijos. Joan (1942) ingeniero de caminos, consejero delegado desde 1986 hasta 2015. Joaquim (1945-2017) ingeniero industrial, que fue conseller de Política Territorial con Jordi Pujol y portavoz de CiU en el Congreso de los diputados; quizás se dedicó a la política porque al no ser el heredero o militar o monje. Santiago (1950), ingeniero industrial, que fue director general y corporativo, Jordi (1952), abogado, que fue secretario del Consell y jefe de Asesoría Jurídica, Josep (1953), gestionando los áridos, hormigón y medio ambiente, Xavier (1955) que fue hasta 2018 «el último mohicano», es decir el último miembro de la familia trabajando en la dirección de la empresa. Pau (1962) conocido abogado penalista, y rockero de afición.

Casimiro se casa con Maria Dolores Lopez-Rodo, hermana de un compañero suyo en la facultad de derecho que sería ministro de Franco, Laureà Lopez Rodo. Fue un destacado miembro del Opus Dei. Ejerció la presidencia del Banco Atlántico. Tuvo 6 hijos. Su hijo Javier trabajó de director comercial en la empresa familiar hasta que la dejó a principios de los 90; premurió a su padre (2009). Su hijo Laureà es el conocido cirujano del rey emérito, que cuando su padre le dijo que no lo podría ayudar si estudiaba medicina, le contestó «me puedes ayudar dejándome ser médico». Un limpio, ingeniero de caminos, trabaja en la filial de prefabricados como técnico.

La segunda generación eran cuatro, la tercera 19, la cuarta 72, ya hay integrantes de la quinta y sexta, más de 100 en total.

El negocio del cemento
El negocio del cemento es muy cíclico. La barrera de entrada es la inversión en la construcción de la planta, que hace que los costes fijos sean los más importante. El cemento no viaja bien por carretera, es más barato por kilo ir en barco a New York que en camión a Madrid. Es una commodity sin sustitutivo. Para la construcción hay hierro, madera u hormigón; su uso depende de la «cultura» de los arquitectos del país.

«El negocio del cemento es muy cíclico. La barrera de entrada es la inversión en la construcción de la planta, que hace que los costes fijos sean lo más importante»

El hormigón con cemento portland necesita 28 días para obtener la resistencia óptima. Con los prefabricados se gana tiempos de construcción. El cemento aluminoso consigue resistencia equivalente a 24 horas, y es muy resistente a los purines.

El negocio del cemento es un negocio de producción industrial, el del hormigón es un negocio de servicio. El cemento es un producto de vida mucho más larga que el hormigón, que es perecedero (una vez añadida agua la hormigonera tiene que estar en rotación para evitar que forje). Pasar de vender cemento en sacos a vender hormigón es un cambio de modelo de negocio.

Los resultados empresariales

Lo que se conoce como la santísima trinidad empresarial (ventas, beneficio neto y ebitda) de los años 2016, 17, 18 y 19.

Ventas: 611, 779, 765 y 797.

Beneficios: 64, 89, 86 y 90.

Ebitda: 168, 193, 181 y 192.

Deuda financiera: 187, 146, 179, 181.

Los personajes familiares
Joaquim Molins Figueres (1886 -1976)

Joaquim Molins Figueres. Después de trabajar unos años con su hermano Francesc y el padre (Joan) en la industria familiar, el 1911 entra a trabajar como director general a auxiliar de la construcción SA (Cementos Samson) de la que su padre era accionista y miembro del Consejo de Administración. Promueve la construcción de la chimenea industrial más alta de España, que todavía podemos ver junto al edificio Walden 7 de Bofill en Sant Just d’Esvern, donde estaba la planta de producción.

En 1928, junto con su padre, que sería el primer presidente, funda Cementos Molins mediante aportación de activos. Se dedican a la fabricación de cemento aluminoso, de triste celebridad posterior, con patente de la francesa Lafarge.

Promotor de muchos proyectos e iniciativas empresariales, como los túneles de Vallvidrera, los parkings SABA y del túnel del Cadi; ya quién dice que este último para poder ir a la finca que adquirió en la Cerdaña. Aparte del cemento, su otra gran afición fueron los automóviles, siendo uno de los fundadores de la Penya Rhin. Hombre sin más estudios que los de comercio, creativo y emprendedor con inteligencia natural, era muy próximo. Entró en la burguesía catalana por derecho propio, pero no tenía sus formas.

Respecto a los nietos decía: «primero que hagan los errores fuera, y después ya vendrán a casa». Ya de inicio constituyó una sociedad abierta, con más accionistas, y con consejo de administración. Hizo que su hijo mayor estudiara ingeniería de caminos, para conseguir obras, y el segundo abogado para resolver problemas.

Llevaba a su hijo Joaquim con 8 años en las reuniones de los consejos de administración. Aunque estaba jubilado era él quien, con su equipo gestionaba, el negocio. Al morir repartió su 50% entre los cuatro hijos, por eso la rama Gil tiene menos participación que la Ribot.

Joan Molins Ribot (1911 – 1986)

Joan Molis Ribot, el primogénito de Joaquim Molins Figueres fue toda su vida funcionario: ingeniero jefe de la 5ª Jefatura de obras públicas (Catalunya). Cubrió la calle Aragón, hacer tres líneas de metro, los puentes de la línea ferrocarril en Puigcerdà; y por las tardes iba de técnico a la fábrica. Al morir su padre (1976) fue llamado Presidente.

No nombró heredero patrimonial pero si en la gestión de los negocios. Cuando lo operaron del corazón cinco años antes de morir dejó una carta en la que indicaba que respecto a la empresa hicieran caso absoluto a lo qué dijera su hermano Casimiro, y a falta de este sus hijos Joan y Joaquim. Les decía que les dejaba unas acciones para que las traspasaran a sus hijos y estos a los suyos. Crea así lo que se conoce como legado: un patrimonio que se recibe de la generación anterior con el encargo de pasarlo acrecentado a la siguiente generación.

Al morir las acciones pasan a su mujer, quien renuncia en favor de los hijos. Hay quién es reticente a pasar en vida la propiedad a los hijos porque dice «músico pagado, toca mal» o «si no se los doy me vendrán a ver más a menudo».

Casimiro Molins Ribot (1920 – 2017)

Casimiro, abogado, se casa con Dolores Lopez Ruedo; hermana del ministro franquista y gran seguidora del PP. Fue un destacado miembro del Opus Dei. Tuvo 6 hijos. Era el secretario del consejo. Fue presidente del Banco Atlántico. Fue llamado presidente de Cementos Molins con la muerte de su hermano (1986). Se entendía muy bien con su hermano. Con su sobrino Joan, que llevaba la gestión diaria, creó un tándem irrompible que permitió desarrollar la empresa, obteniendo Ebitdas del 50%.

Decía que «no puedes vivir por encima de tus posibilidades. Si piensas que puedes vivir de rentas, o dar en garantía sus acciones, es el camino para ir a nada. Que nadie se piense que es más importante o rico de lo que es. La empresa familiar, como accionista, tiene que suponer un extra.»

Joan Molins Amat (1942)

Con 16 años lo enviaron a Madrid a estudiar ingeniería de caminos. Trabajó en algunas ingenierías. «Trabajar como director de obra es lo más similar a ser empresario, ves todos los problemas posibles. Trabajar fuera te permite exigir las mismas condiciones que has logrado» dice. En 1971 su abuelo le dijo «ya es momento de que vengas».

Ha sido presidente del Círculo de Economía, y uno de los impulsores del IEF (Instituto de Empresa Familiar). Como líder del sector fue el promotor de Hispacement.

Dicen que Joan no pone nada por escrito, y cambia -con criterio- cuando hace falta. Su equipo estaba acostumbrado a ser ejecutores sin tomar decisiones estratégicas. En los consejos de las participadas se sentaba en una esquina, con perfil bajo, preguntado y sugiriendo, aprendiz; pero siendo en definitiva quién mandaba generando confianza.

El éxito de pasar de ser la empresa más pequeña a la más grande del sector es más fruto de la constancia que de la suerte. Dice que «la base es la intuición, basada en el conocimiento y la experiencia; y cruces o no, después lo tienes que justificar, explicar».

Anton Costas, en la sesión de Círculo de Economía del 24/10/14 le dijo: «tú piensas como decía Salvador Gabarró (Roca), que cuando dejas de pensar en crecer, dejas de ser empresario». Joan es un buen ejemplo de lo que se conoce como re-fundador.

Joaquim Molins Lopez Rodo (1952)

Abogado, y catedrático de ciencias políticas. Vive en Madrid desde hace unos diez años. Está en el consejo de administración desde 1976, con algunos paréntesis. Al no haber ejercido ningún cargo ejecutivo le da un punto de vista diferente. Es posible que la antigüedad, la formación y la objetividad le den una capacidad para interpretar el recorrido de la familia empresaria a lo largo de su historia.

Joaquim Molins Gil (1961)

Hijo del segundo matrimonio de Joaquim Molins Figueres, se lleva 50 años con su hermano mayor. Tiene 15 sobrinos más mayores que él; nacieron el mismo año que él su sobrino, Pau y su sobrina Regina, y el primer nieto de su hermano Joan; es decir, integrantes de la 2a 3a y 4a generación. Fue a estudiar a los Estados Unidos con 18 años, después de convivir 5 años con una enfermedad terminal de su padre. Es un reconocido alpinista.

La diferencia de edad entre integrantes de una generación, los hijos de diferentes matrimonios, sobrinos de más edad y otras son cada día más habituales debido a las segundas relaciones. La difícil gestión de estos hechos puede hacer que no todos se sientan igualmente tratados dentro de la familia empresaria, lo que puede tener muy importantes consecuencias a muchos años vista, porque los sentimientos de la niñez pueden perdurar toda la vida.

Quizás el futuro de Cementos Molins como empresa familiar depende de él. Sus dos hijos serán los accionistas más importantes con el 12,5% individual, mientras que los 11 Molins Amat de la 3a generación tienen un 2,9% cada uno (un 0,7% la cuarta, puesto que son 44 miembros), y los 6 Molins Lopez Rodo un 5,3% (1,33% la cuarta al ser 24 miembros). Con mucha probabilidad tiene capacidad para comprar participaciones, porque su dividendo por cápita es mucho más alto que el del resto. Tiene la representación de su hermana Marta.

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