HABLANDO CON EMPRESARIOS (Viaempresa 18/4/20)

Estas son mis notas aleatorias de hablar con empresarios optimistas, como los del Foro de Mejora Continúa, estos días de confinamiento; y las comparto esperando que sean de utilidad. Esto no quiere decir que esté necesariamente de acuerdo con su contenido. Aprovecho para recordar que dicen que «un optimista es un pesimista mal informado».

Hay varios mundos paralelos, una cosa es el Ibex y los grandes capitales y otro, la mayoría de las empresas terrenales. Todo el mundo está pidiendo dinero «por si acaso», total el coste es muy bajo y los bancos tienen ganas de dejar. Veremos cuántos de los pedidos se dan y qué garantías piden.

En el Gobierno no hay nadie que sepa lo que es pagar una nómina con el mismo bolsillo. No todos los países han respondido de igual forma a la pandemia: Suiza y Suecia no están confinados.

Los cambios se acelerarán, y junto con la tesorería serán el golpe de gracia para muchos modelos de negocio que se salvaron por los pelos de morir en la Gran Recesión.

Uno de los pilares de nuestra economía es el turismo, y parece que no vienen tiempos buenos para la misma. Se reducirán los viajes.

La gente está dejando de ir al médico y mañana nos encontraremos con enfermos que estarán graves por no haber sido diagnosticados y tratados antes. Antes o después todos pasaremos el contagio.

Si no fuera por internet, la situación sería muy diferente. La formación a distancia se ha disparado. La educación se redefinirá. El teletrabajo aumentará pero no sustituirá el trabajo presencial, somos animales sociales. Su grado de penetración irá por grupos sociológicos.

Hay sectores como el alimentario, farmacia y teletrabajo que salen beneficiados. También las compañías de seguros de coches están haciendo el agosto: no hay siniestros y las primas se cobran igual.

Los países se reindustrializarán. Aumentará el consumo de los productos locales. Aumentará la natalidad a nueve meses vista. La compra de bienes duraderos (coches, muebles…) se aplazará.

Los ciclos duran 8-10 años, ahora salimos de uno de vacas gordas, y viene el de flacas; pero la mayoría esperamos una salida en «V». Con suerte la salida tendrá la forma del logotipo de una conocida marca de zapatillas deportivas.

Hay gran disparidad de opiniones sobre cuando se habrá recuperado el nivel de ventas pre-COVID-19. Con más rapidez que el mercado, porque habrán desaparecido competidores. Si una vacuna tarda dieciocho meses, dentro de un año se puede repetir la situación si bien algo más controlada sanitariamente.

Quién esté más atento a las necesidades de los clientes post-COVID-19, ganará la partida. Los líderes aumentarán sus ventajas competitivas.

La máquina de imprimir billetes no se parará. «Cash is King». Dinero hay el mismo, lo que pasa es que se han parado. Todo el mundo ha aplazado los pagos «por si acaso». Esto me recuerda aquel chiste de que «durante la crisis en un hotel de playa desierto aparece un ruso y deja un billete de 500 euros como garantía para ver una suite. El amo se lo da al cocinero para que pague al proveedor, este a una meuca. Esta va al hotel a pagar una habitación. Baja el ruso, recoge el billete y dice que ya se lo pensará».

Estas conversaciones me han llevado a hacer una encuesta cuantitativa online, en la que han participado 91 empresarios de todos los sectores: agropecuario (6%), industrial (19%), comercial (29%) y servicios (46%); con una plantilla mediana de 96 personas (25 es el valor central de la muestra). Aprovecho para recordar que «hay verdades, mentiras y estadísticas».

El 83% prevén una disminución de ventas del 31% de media en todo el ejercicio. El 17% un aumento del 24%. Las primeras dicen que tardarán once meses a volver al nivel de ventas previo. La deuda total sobre recursos propios el 28 de febrero era del 30%, y se prevé aumentarla hasta el 36%, dando garantías personales (13%) o inmobiliarias (12%) ajenas a la empresa si es necesario. El 12% han previsto la posibilidad de tener que presentar concurso de acreedores. El COVID-19 cambiará el 49% del de los modelos de negocio. El 55% no saben cuáles serán los nuevos líderes del sector y mercado; y el 51% creen que estarán entre ellos. El 73% han analizado si lo mejor es continuar, vender o cerrar; con participación de la siguiente generación en el 71% de los casos. El 57% se sienten sostenidos por su entorno como empresarios. La clasificación de la actuación respecto a las empresas es 6,4 la sociedad en general, 5,4 las patronales, 5,0 las cámaras de comercio, 4,9 las comunidades autónomas, 4,8 los ayuntamientos, 4,6 los medios, 4,3 los sindicatos, 3,7 el Gobierno central.

«Cuando baja la marea se ve quién se baña desnudo». En las crisis aparecen las personas con ideas, y se ven los liderazgos.

¡¡ ÁNIMOS y SALUD !!

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