La empresa familiar Grifols, fundada en 1909, esta siendo noticia en la prensa, pero hagamos un poco de bosquejo histórico para ayudar a centrarnos en el título de este artículo. El 19/5/06 sale a cotizar en bolsa a 2,48 euros, alcanzando su máximo histórico el 21/2/20 a 34,19. El 30/9/22, con una cotización de 8,52 se nombra presidente ejecutivo a Mayer, consejero desde 2011, y primero que no es familiar, sustituyendo a Víctor Grifols (3ª Generación) que continua de presidente no ejecutivo. El 22/2/23 cotizando a 14,28 Grifols cambia por segunda vez de presidente en plena crisis de deuda, nombrando a Glanzmann (consejero desde 2006 y vicepresidente desde 2017). El 8/5/23 con la acción a 9,53 Grifols reestructura de nuevo la cúpula nombrando a Glanzmann como CEO en sustitución de Raimon (3ªG) y Víctor (4ªG) Grifols consejeros delegados solidarios desde 2017, que pasan a ser directores generales y mantienen su puesto en el consejo de administración. El 20/12/23 Víctor Grifols (3ªG) deja el consejo y es sustituido por Alberto Grifols (4ªG). El 8/1/24 la acción cotiza a 14,24 y tras la publicación del informe de Gotham City Researh sobre su apalancamiento financiero y deuda con la sociedad vinculada Scranton al día siguiente la acción se desploma, con un valor a la confección de este artículo (12/1/24) de 8,87.
Si bien dicen que “cuando el rio suena agua lleva” hay que tener en cuenta que el emisor del informe no es altruista, es un fondo que legítimamente juega a la baja: busca una presa y cuando lo localiza va a por ella. Su función es sana para el ecosistema empresarial ya que promociona el buen gobierno.
Aunque las acusaciones se demuestren falsas el daño reputacional puede ser muy grave. Si son cierta los accionistas tendrían talvez posibilidad de ejercer acciones personales contra los miembros del consejo de administración, por omisión del deber de vigilancia entre otras cosas, de las que podrían tener que llegar a responder con su patrimonio personal de forma solidaria.
Grifols es una empresa con un free float del 65%; y no por ello deja de ser necesariamente una empresa familiar ya que el 35% de propiedad y los tres puestos en el consejo de administración permiten a la familia influir de forma importante en la estrategia del negocio. Pero otro requisito para ser empresa familiar es la voluntad de continuar siéndolo, y el 2/6/22 los primos Albert y Víctor (4ªG) dijeron que no tenían estrategia para que la siguiente generación quiera continuar siendo familia empresaria; que aún está muy lejos y que no les preocupa mientras la rentabilidad de la empresa sea buena. Pero dejemos aparcada esta reflexión sobre el sexo de los ángeles.
Como empresa cotizada Grifols está sometida a las normas de Buen Gobierno Corporativo de la CNMV, que también son recomendables para las empresas no cotizadas para garantizar al máximo la transparencia y rendición de cuentas. Esto hace que debe prestarse especial atención al funcionamiento de los órganos de dirección y gobierno, y a la profesionalización de sus integrantes. Conviene que el presidente del consejo de administración y el consejero delegado sean personas diferentes; que no haya consejeros que ocupen cargos en linea por debajo de CD ya que éste se puede encontrar en una posición “sándwich”. La presencia de independientes es obligada en cotizadas, que pierde el carácter a los doce años de permanencia.
Hay quien afirma que familia y empresa deben estar totalmente separadas, que heredar la propiedad no es heredar la gestión. Por descontado que no se debe confundir propiedad con capacidad, y que a medida que la empresa adquiere dimensión es muy recomendable que la familia se vaya apartando de la dirección del día a día del negocio; principalmente por dos motivos: es difícil que sea el mejor candidato posible y es más fácil despedir a un no familiar. Pero apartar a la familia del buen gobierno puede crear desafección y afectar al deseo de continuidad. Y que una empresa sea familiar puede aportarle ventajas como la voluntad de resistencia ante embates, especialmente cuando el nombre familiar forma parte de la marca. Por otro lado, como nos recuerda el caso ENRON, la dirección y gobierno “profesionales” no garantiza al cien por cien que no se incurra en malas prácticas. La mejor garantía es unos integrantes de los órganos de dirección y gobierno formados, capacitados y con los valores adecuados; y unas prácticas de gestión profesionales. Y ello vale también para las empresas familiares no cotizadas, que son la mayoría.



