EL MUNDO EN 2023 – 2 (DiffusionSport 4/1/23)

En 2023 el gasto en turismo casi alcanzará el nivel pre-Covid, pero por la inflación. Los viajes de negocios continuarán deprimidos por la reducción de costes empresariales.

Las consecuencias del cambio climático se hacen más violentamente visibles. Más gente emigrara en consecuencia.

Disponemos de las herramientas para combinar una educación estandarizada y personalizada, a unos costes asumibles, que permita a los jóvenes participar en la economía y sociedad del futuro. Para utilizarlas falta concienciación y abandonar el cinismo.

La gente ha vuelto a los centros comerciales y restaurantes, pero no a las oficinas. Tras la Covid la presencialidad se ha limitado, las oficinas, ciudades y servicios deberán adaptarse a ello. Las oficinas se están rediseñando para ser atractivas (bares de zumos, gimnasios, animales de compañía, clases de cocina y yoga). La gente prioriza menos la cercanía al trabajo y más el espacio de su hogar; se traslada más lejos del centro ciudad. El 87% de los trabajadores dicen que tele-trabajan con igual o mayor productividad. Pero sólo el 12% de los jefes tienen confianza en ello.

El fenómeno de la “gran renuncia” (gente que abandona sus empleos) obliga a replantearse como se gestionan los equipos para que se sientan satisfechos con su contribución. La conexión con la cultura y valores será un motivador calve. Los colaboradores esperan que se les oiga.

Las ventas mundiales de coches aumentarán un 1% (25% en los eléctricos).

No se espera una crisis bancaria, ya que tienen buenas reservas y ratios; además el aumento de los tipos de interés hará crecer sus márgenes. Los que tengan riesgo de cambio pueden pasar más problemas. El traspaso al canal online aumentará.

Los mercados de capital aumentarán sus regulaciones. Las empresas que no cumplan las regulaciones de auditoria serán expulsadas (especialmente chinas).

Ni la recesión ni los tipos de interés reducirán el gasto en IT de las empresas. Se incrementará para predecir la demanda, seguimiento de la cadena de suministro, seguridad informática y trabajo remoto.

La publicidad digital alcanzará el 57% de la inversión. La dedicada a los móviles será la que más crecerá. La presión de los consumidores y reguladores en contra de los “cookies” aumentará.

Después de su record en 2022, el índice de precios de los metales caerá un 7%, pero continuará siendo un 40% superior al pre-Covid.

El aumento de los tipos de interés afectará a los préstamos hipotecarios y reducirá el precio de las casas en algunos mercados. Los inversores buscaran seguridad en los alquileres.

Consumidores y comerciantes sufrirán. El comercio online se ralentizará. La convergencia del comercio on-offline aumentará. El “pick & collect” será el formato preferido en los países desarrollados. Los comerciantes combatirán los costes salariales automatizando almacenes y operaciones no visibles. Los consumidores modificaran sus decisiones para proteger sus bolsillos. La moda y el lujo experimentarán en el metaverso.

Veremos si el metaverso se convierte en realidad. De bidimensional pasara a tridimensional que promete ser inmersiva. El objetivo no es sólo producir hardware sino un mundo virtual en el que los usuarios quieran vivir. Las revoluciones no se basan en cómo funciona la tecnología sino en cómo se aprovecha; Apple no invento los smartphones.

La caída de las firmas tecnológicas recuerda a la de la burbuja de principios de siglo y a la crisis financiera. En 2023 se verá si el ecosistema de startups europeo se ha robustecido.

La presión de los consumidores, empleados e inversores sobre las empresas respecto a los acontecimientos sociopolíticos está en aumento. Mantenerlos a todos contentos no es fácil. Cada vez es más difícil ser neutral. No se trata sólo de imagen sino de confianza y transparencia demostrada de forma consistente y reflejada en la estrategia de la empresa. Ello no significa necesariamente ser más “progresista”, los consumidores activistas recompensan el coraje en ambos extremos.

La economía circular (reparar, reutilizar, revender) está siendo más atractiva. Los consumidores, especialmente los jóvenes, están cada vez más preocupados por el impacto ambiental. Muchas empresas aumentarán sus servicios de reparación, incluido en el textil (LVMH ha prometido un “sofisticado” servicio de reparaciones). El capital riesgo esta invirtiendo en servicios de reparación.

La información sobre RSC (responsabilidad social corporativa) está siendo esencial. La UE va a obligar a casi 50.000 empresas a revelar su información sobre sostenibilidad en el modelo de negocio, estrategia y cadena de suministro (“cuando veas las barbas de tu vecino afeitar, pon las tuyas a remojar”).

En muchos países es cada vez más difícil cubrir las vacantes laborales, e irá a peor. En muchos casos la única alternativa es a automatización y la robótica. La gente teme que destruya empleo, pero ninguno de los países que ha aportado por ella (Alemania, Japón, Corea) tiene problemas de desempleo. Los robots también permitirán que mejore la calidad de vida de los humanos, al sustituirlos en tareas repetitivas, arduas o peligrosas.

La tecnología quántica está en pañales y traerá muchos beneficios, pero también cambios dramáticos en la ciberseguridad; es capaz desencriptar.

La vacunas anti-covid dispararon el optimismo sobre el futuro. Pero las expectativas han vuelto a la realidad, la productividad ha vuelto a caer; y eso es malo porque afecta al PIB y a los ingresos de las personas. Las causas de ello son el teletrabajo –que reduce la comunicación y colaboración-, las bajas por covid, y la falta de motivación por un probable despido.

Algunas empresas han aumentado inventarios o capacidad productiva en prevención a repetir las dificultades de 2021

La idea de un crypto-invierno está extendida.

Los errores en la cadena de suministro durante la covid llevo a problemas con componentes críticos, como los chips. Ello aumento, por ejemplo, el precio de los coches de segunda mano.

Las medicinas psicodélicas se van a expandir. Tienen beneficios para combatir las depresiones y otros desordenes, pero riesgos cardiovasculares y en el comportamiento suicida.

Los juguetes sexuales ya no se encuentran sólo en las sex-shops. Su demanda está creciendo y se acelerará.

En España habrá elecciones municipales en mayo, y posiblemente generales antes de final de año. Un cambio de gobierno es posible, pero no inevitable. El largo año electoral se superpondrá con la presidencia de la UE en el segundo semestre.

¿Cómo afectará el 2023 a nuestras familias? ¿Y a nuestras empresas? Todos los escenarios son inciertos; The Economist no predijo la Covid ni la guerra de Ucrania.  Todo puede parecer muy lejano, pero “el aleteo de una mariposa en Brasil puede causar un tornado en Tejas”. Tal vez lo más sensato sea esperar lo mejor y prepararse para lo peor. Cada nueva crisis supone nuevas oportunidades. Un buen economista nos dirá en 2024 porque no se han cumplido las previsiones del 2023.

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