Editorial Casals, una familia empresaria con resiliencia (Viaempresa 2/6/20)

En 1870 en Barcelona se fundó Tipografía, lo que hoy se llama Editorial Casals, con 115 trabajadores y unas ventas de 14 millones el 2019 (25% exportación) bajo la dirección de Ramon Casals (55), bisnieto del fundador. El nombre de la empresa originaria todavía se nota en la consolidada línea de negocio de libros religiosos, pero la base del negocio hoy en día son los libros de texto y los infantiles.

La empresa fue fundada por Ramon Casals Xiqués y un socio que al cabo de pocos años tuvo que huir del país y dejar el negocio a consecuencia de la Guerra de los Tempraneros (3a Guerra Carlista 1872-76). Este fue, al poco de empezar, el primer reto con el que la familia empresaria Casals tuvo que demostrar su capacidad de resiliencia. Desgraciadamente «a casa del ferre, ganivet de fusta» y, como tantas familias empresarias centenarias, la larga historia es verbal. De los temas las familias empresarias no siempre hablan, con lo que desgraciadamente se pierde el porque y el cómo de los hechos. Para evitarlo de cara al futuro ahora están preparando un libro recogiendo la suya.

El agujero del socio fue ocupado por el hermano del fundador. Al morir los dos, hubo un acuerdo de división amistosa entre sus hijos y cada rama siguió su camino. Miquel Casals, hijo del fundador, y sus hermanos Joan y Xavier, siguieron juntos. Al estallar la Guerra civil debido a la relación de la editorial con los jesuitas (editaban los libros del IQS) y la temática religiosa de parte de su catálogo, Miquel fue asesinado, la empresa intervenida y Xavier estuvo frente a un tribunal popular del qué fue salvado gracias a la intervención de tres trabajadores que argumentaron que era necesario para la continuidad de la actividad, que en aquel momento era de impresión de propaganda.

En los años sesenta se decide abandonar el negocio de impresión, igual que la mayoría del sector, y centrarse en la edición y venta. El hijo de Miquel se establece por su cuenta después de un acuerdo amistoso. Xavier sigue con sus dos hijos Ramon y Joan. A principios de los setenta debido a diferentes visiones del negocio los dos hermanos llegan a un acuerdo de separación mediante compra de acciones, que mantiene las excelentes relaciones familiares.

El año 87 se amplía capital dando entrada con un 75% a un importante grupo editorial. La familia deja la dirección y compra una pequeña editorial de libro infantil. Las relaciones con el grupo no son como se preveía. El año 93 el grupo editorial se encamina hacia la liquidación y la familia decide comprar el 75% que no tenía para salvar la empresa (la única del grupo que hoy sobrevive). Hacen un plan de salvación que significa más aportación de capital.

La Gran recesión que se inicia el 2009 obligó a reducir personal en un 20%, el peso de los libros de texto ayudó a superarla. La disrupción digital en cuanto a apoyo ha sido más ruido que realidad, representa un 3% del negocio (5% al sector). Es un fenómeno muy progresivo, que afecta más a los libros de texto escolar que a los libros infantiles. Sí que ha tenido más impacto como canal de venta. La economía circular les ha afectado más al negocio. que ha llevado a reparovechar los libros de texto, incluido por ley en algunas comunidades autónomas.

En 2010 se incendió uno de los almacenes, con todos los libros de texto en castellano, justo antes de empezar el curso. La reacción de los colaboradores internos y de los proveedores permitió imprimir de nuevo y entregar a tiempo.

La COVID-19 ha bajado el mercado del libro, que no ha bajado más por el canal de ventas digital. La exportación peligra, puesto que en sudamérica el curso escolar empezaba en el mes de marzo y no lo ha hecho; con lo que peligra el cobro de los envíos ya hechos.

La propiedad actual está en manos de cuatro integrantes de la tercera y cuarta generación. La quinta está formada por doce jóvenes, de 10 a 27 años. Estaría bien que alguno tenga capacidad y voluntad libre de hacerse cargo del negocio el día de mañana.

Uno de los factores de superación con éxito de los retos ha sido la alta implicación de la familia en la continuidad del negocio y de los puestos de trabajo. El otro la de los trabajadores. No se consideran una empresa paternalista ni han hecho grandes cosas, pero siempre se han interesado por los colaboradores («grano a grano se llena el granero»).

La resiliencia es la capacidad para superar de forma positiva circunstancias adversas. Y la familia Casals ha superado unas cuántas, internas y externas. Han demostrado que las separaciones de socios no tienen por qué ser «a sangre», que la implicación de la propiedad y de los trabajadores es clave en los momentos de dificultad. Que la implicación de los trabajadores se consigue día a día y mirando la historia.

En estos momentos de grandes trasbalsos causado por el coronavirus es bueno poder mirar a empresas cercanas que han demostrado su larga capacidad de superación. Las empresas familiares tienen más capacidad de sacrificio y más visión a largo plazo, pero esto no garantiza su continuidad. Cómo dijo Charles Darwin «no es el más fuerte el que sobrevive, tampoco el más inteligente. Es aquel que más se adapta al cambio»; es decir el más resiliente.

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